Instalaciones

Explorar la historia del edificio central del Colegio de Infantes es adentrarse en un viaje fascinante a través del tiempo, revelando cómo la evolución arquitectónica refleja el crecimiento y desarrollo de la institución. Fundado hace un poco más de dos siglos (243 años), el antiguo edificio ha sido testigo de innumerables cambios y transformaciones, cada uno de los cuales ha dejado una huella imborrable en su estructura y en su legado. Desde sus modestos inicios con construcciones sencillas hasta su expansión con modernos edificios que combinan tradición y modernidad, cada ladrillo cuenta una historia de dedicación, adaptación y progreso.

Esta herencia arquitectónica no solo es un testimonio de la riqueza histórica y la visión de nuestros antecesores, sino también una fuente de inspiración para las generaciones presentes y futuras.

A través de este recorrido histórico, celebramos no solo el pasado de nuestras instalaciones, sino también su papel continuo en la formación y el desarrollo integral de la comunidad educativa.  En la muestra número 36 se observa desde el interior del edificio en la zona uno de la capital, con las antañonas puertas abiertas, una de las celebraciones eclesiásticas realizadas en el año de 1942.  En la foto número 37 puede observarse al fondo al centro la fachada del Colegio de Infantes, siendo testigo de los acontecimientos sociales en nuestro país, año de 1944.  En la muestra número 38 se observa la participación del Congreso Eucarístico Nacional en una celebración del Corpus Christi en la década de 1940, donde se aprecia la puerta principal del colegio con su antiguo rótulo.  En la muestra número 39 se aprecia cómo es la puerta de ingreso al establecimiento con su vértice completo, donde se incorporan en la parte superior al centro los elementos que indican que el establecimiento es dirigido por el arzobispado de Guatemala.

En la fotografía número 40 se observan los trabajos de reparación de la puerta de entrada principal del establecimiento que fue destruida por el terremoto de 1976 y que gracias a la labor del padre Cristóbal Ramírez fue reconstruida.

En la muestra número 41 se observa el proyecto soñado del padre Cristóbal, luego que el edificio quedara seriamente dañado por el terremoto de 1976 y que gracias la asesoría del Arq. Francisco Ferrús Roig y de la aprobación por parte de la Dirección General de Obras Públicas, pudo reconstruirse todo el edificio.  En la fotografía número 42 se ve cómo quedó el edificio que fue inaugurado el 10 de junio de 1981, después de tanto esfuerzo de toda la comunidad educativa guiada por el presbítero y licenciado Cristóbal Ramírez Monterroso.  En la muestra número 43 se aprecia el corredor derecho del establecimiento, esquina donde se mantenía colgada la campana que se hacía sonar para convocar a cualquier reunión de la comunidad educativa y para indicar silencio, también se ve en el segundo nivel la que era la oficina de dirección en esos años.  En la foto número 44 se tiene la vista del sagrario de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana, lugar que se utilizaba para los recreos de los estudiantes, muchas anécdotas que contar. En la fotografía con número 45 se observa una vista aérea del edificio a finales de la década de 1980, en toda su plenitud en conjunto con la Catedral y el arzobispado, siempre testigo de eventos de toda índole en el casco central de la ciudad de Guatemala.

Es de suma importancia mencionar que este edificio fue declarado patrimonio nacional el 11 de octubre de 1968 y que tiene un gran significado no solo para la Iglesia, sino para la educación en nuestro país, ya que ha sido un crisol formador de mentes que han aportado mucho al país.