Estudiantes
En un centro educativo tan antiguo como lo es el Colegio de Infantes, la importancia de los estudiantes es fundamental en el desarrollo y la evolución de la institución. Los estudiantes son el corazón y el alma de cualquier establecimiento educativo, ya que son ellos quienes traen consigo la energía, la creatividad y la vitalidad necesarias para impulsar el progreso y la innovación en la enseñanza, permitiendo a futuro dejar un buen legado. Además, son beneficiarios de todo el esfuerzo y la dedicación de los docentes y el personal administrativo, por lo que su bienestar y su éxito académico deberían ser siempre la máxima prioridad. En este contexto, es fundamental reconocer y valorar el papel crucial que desempeñan los estudiantes en la comunidad educativa, ya que son ellos quienes, con su compromiso y su entusiasmo, pueden transformar un centro educativo antiquísimo en un lugar vibrante, dinámico y de éxito donde el aprendizaje y el crecimiento personal sean los pilares de toda experiencia educativa.
Es así como en la muestra número 63 se observa la tradición en el Colegio de Infantes de presentar al estudiante más destacado entre todo el grupo, desde el inicio del ciclo escolar quien tenía a su vez la responsabilidad de la imagen externa de cómo se debían comportar los estudiantes del establecimiento. En la fotografía número 64 se encuentra la primera promoción de bachilleres alumnos de la Época de Restauración, año de 1960, graduada durante el rectorado del presbítero y licenciado Cristóbal Ramírez y el arzobispado del excelentísimo monseñor Mariano Rosell y Arellano. En la foto número 65 se aprecia la presentación de todos los estudiantes que integraban la gran familia del Colegio de infantes en el año de 1963. En la muestra número 66 se muestra cómo la administración de la Época de Restauración hacía crecer el establecimiento. Se presenta a todo el alumnado del año de 1966. En la muestra número 67 se aprecia cómo desde los primeros años en el colegio se les enseñaba el patriotismo y la disciplina en los actos de cualquier índole, siempre acompañados por el padre Cristóbal Ramírez, año de 1974. En la foto número 68 se ve cómo se adornaba el interior del establecimiento para los actos donde asistían los padres de familia e invitados y la participación de los estudiantes, año de 1975.
En la fotografía número 69 se aprecia la tradición de todos los estudiantes que se graduaban, al pasar frente a besar a la bandera en señal de compromiso por honrar la formación allí recibida, igual se hacía el juramento con el crucifijo. En la muestra número 70 se aprecia cómo estaban las instalaciones adecuadas después del terremoto de 1976 y los espacios tan reducidos donde hubo que trabajar, pero eso no impedía que algunos días los estudiantes se salieran de la línea de comportamiento y terminaban en plantón. Aun así, nótese la felicidad de los estudiantes y una forma diferente de compartir esa especial formación educativa. En la muestra número 71 el padre Cristóbal Ramírez y el profesor Fernando Ruano Marroquín quienes trabajaron arduamente en la reconstrucción académica dentro del Colegio de Infantes, uno de sus principales logros es haber sido campeones a nivel nacional por sus conocimientos en las principales áreas académicas en el concurso Talentos y Puntos en el año de 1980, con esos logros la restauración del Colegio iba siempre en marcha y siempre dando un paso más allá. Logros que se alcanzaron y fueron reconocidos como la segunda Época de Oro. En la muestra número 72 se observa como el producto educativo final estaba listo y preparado para entregar a la patria estudiantes formados en hombres íntegros y de bien. Promoción del año de 1981, año bicentenario. En la fotografía número 73 se puede apreciar a parte del equipo docente encargado de fundir en ese crisol que se llama Colegio de Infantes a los mejores bachilleres de la época. En la muestra número 74 se observa a un grupo de estudiantes en un día normal de clases, en este caso con el profesor Fernando Ruano quien impartía magistralmente la cátedra de Estudios Sociales. En la fotografía número 75 se manifiesta la alegría de la juventud, su energía, el compañerismo y el respeto, todo en un espacio tan pequeño como era el patio del sagrario, pero el espacio nunca fue problema para hermanar y ser felices. Final del campeonato de futbolito a principios de los años 80. En la muestra número 76 se presencia una de las competencias de atletismo inter escolar, donde el entrenador Fernando Alonzo(+) ponía todo su empeño para tener una selección de atletismo ganadora y donde los estudiantes eran fundamentales para conseguirlo, año de 1987.
